Son los componentes volátiles de las pinturas y barnices.Tienen como única misión mantener la pintura en estado líquido durante su fabricación, almacenaje, transporte y aplicación. Son importantes en cualquiera de estas fases, pero especialmente nos interesan durante la aplicación, pues son imprescindibles para que la pintura sea suficientemente líquida y penetre en los poros de las superficies, para que se adapte a la forma y contorno de los objetos a pintar, y para que se aplique adecuadamente según el método escogido. Son imprescindibles para poner en su punto óptimo la viscosidad de las pinturas de acuerdo con el método y las circunstancias atmosféricas del momento de la aplicación.
Una vez cumplida esta misión deben desaparecer por evaporación de la capa de pintura depositada sobre la superficie del objeto, sin dejar rastro y sin alterar el aspecto deseado del acabado.
Se acostumbran a llamar “disolventes” a los productos químicos líquidos que con este fin utiliza el fabricante durante el proceso de fabricación y forman parte de la pintura tal como se presenta en el envase.
Se acostumbran a llamar “diluyentes” a los mismos productos químicos o sus mezclas, que se añaden a la pintura durante el proceso de aplicación o para la limpieza de los utensilios.
En la práctica comercial se usan de forma indistinta ambos términos por lo que puede crearse algo de confusión, que se disipa si se acepta su uso indiscriminado.