Cuando se han adquirido unos conocimientos básicos de dibujo, puede abordarse la técnica pictórica, que incluye, entre otras modalidades, el óleo, la acuarela, el gouache y el acrílico. Cada una de ellas tiene sus características peculiares y sus propias dificultades pero, una vez conocidas, se sabrá cuáles son las más adecuadas para realizar el trabajo que se quiera emprender.